El calor que proporcionaba tener un cigarro en los labios, hacía que el frío que estaba pasando subida en aquella terraza con vistas a la ciudad fuera más ameno. Tenía la mochila colocada, a modo de cojín, mientras tarareaba alguna canción con la poca chispa que la caracterizaba.

Acercandose con descaro a una muerte segura, inhala el humo del tabaco de manera lasciva. – Estabas tardando en aparecer, querido- Comenta con una sonrisa rasgada, esa clase de sonrisa que delatan hasta que nivel puede pesarle a una persona la vida.

-¿Qué te crees que estás haciendo? – Pregunta Marshal con un gesto de desdén en el rostro.

-Envenenarme, creí que resultaba evidente.- Le responde la chica, echándole parte del humo hacia donde estaba.

Marshal la observa con frialdad y deja que el silencio se instaure entre ellos.

He llegado a la conclusión de que a veces se necesita romper con la rutina para encontrarse así mismo. Vivir en desorden, en caos… Crear tu propia entropia.

– ¿Y querer crear te da derecho a poner en riesgo tú salud fumando?

– Crear no, ser yo me da todos los derechos del mundo.

Esquivar los problemas no soluciona nada… tendrás que acabar afrontándolos.

– ¿Porqué estás tan seguro que no los estoy afrontando? ¿Qué puedo hacer yo si realmente me da igual?- Apaga el cigarro y se gira para mirarle directamente.- Vivir, Marshal vivir a mi manera.- En ese momento saca su reproductor de música y pone una canción, comienza a moverse a ritmo de la canción.- Siempre hay un buen motivo para dejarse llevar… ¿porqué eso significa portarme mal? 

– Las personas… suelen tener sentimientos y no les gustan que las traten como marionetas.-

-Las personas imaginan sentimientos y distorsionan la realidad para alcanzar esos sentimientos. Sí viven en la mentira ese no es mi problema.- Se encogen de hombros- Sólo quería presentarte mi banda sonora de esta noche…- Comienza a cantar la canción.

– La entropia no deja de ser energía… y la energía se transforma. Tus acciones pueden volverse en tu contra…

– O a mi favor, principio de acción y reacción. Pero hoy no estamos aquí para hablar de metafísica y demás rayadas mentales… Estamos para darnos una noche libre y dejarnos llevar por nuestros deseos más oscuros.- Le guiña un ojo mientras se muerde el labio.- ¿A qué tienes miedo, Marshal?- La chica sale del lugar.

Marshal mira su reflejo en el cristal unos instante y se gira al ver que se ha dejado el reproductor y escucha: “Do I wanna know?” Sonríe irónico pues en realidad hay ciertas cosas que es mejor nunca saber. Se afloja el cuello de la camisa y sale del lugar, animándose a jugar al juego de dementes que ella acababa, consciente o no, de proponer.

En la entrada del edificio, escondida, observa ella como Marshal sale a jugar. Conseguido, aquella noche no habría remordimientos. Empezaba el juego.

 

Canción Do I wanna Know? de Artic Monkeys, imagen sacada de We heart it.

 

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12 comentarios en “Entropia

  1. Amo totalmente esa canción, es preciosa y tiene un ritmo fantástico. Arctic Monkeys es una de las bandas que mas me gusta y que me la presentó un amigo.
    Quiero saber cómo sigue la historia! Es picante 😮 Muy buena, quiero más ♥

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  2. Muy interesante, veremos a ver cómo discurren las siguientes entregas de esta historia, no tardes demasiado en contarnos qué pasó esa noche porque nos hemos quedado con ganas de más! Por cierto, escribes genial. Muaks

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