Normalmente, la fonética era cortante cuando la lluvia se precipitaba en aquel cristal pero esta vez no era así. Tenía un sonido más apacible, rozando la armonía, invitando a reflexionar con el calor del brasero. Ella, tenía todo bien montado. Lo que se conocía como “el kit de la lluvia”  manta, película y palomitas pero pese a estar viendo imágenes proyectadas en la pantalla de su ordenador su mente, divagaba en otro plano.

En algún momento, mientras que la protagonista de la película gritaba porque se le acababa de aparecer la niña diabólica de turno notó la presencia de Marshal.

-Puedes ponerte cómodo…¿Qué haces aquí en un día como hoy?

-¿Un día lluvioso? ¿Uno no puede venir de visita en un día lluvioso? ¿Hay algo al respecto en el libro de los bueno modales que lo prohíba? 

-No me rayes.

Se hace el silencio, mientras Marshal está sentado en el otro sofá observándola-

-Es extraño, verte aquí sóla un día como hoy. Según el libro de las citas, es una buena ocasión para estar con esa persona y… dejar que el calor corporal haga las mil y una maravillas.

Desganada, la chica para la reproducción de la película para mirar con dureza a Marshal.

-¿No tenías otro día mejor para venir a alterarme el chacra? Sabes que no me gusta hablar de esas cosas, no sé a que has venido.

-A qué hables de esas cosas, con este tiempo no se me ocurre una mejor ocasión que verte con tú mejor humor. ¿Cómo llevas tener emociones?

-¿Cómo llevas no tener vida propia?

-Bastante bien, no tengo que preocuparme de las consecuencias de mis decisiones. Cosa que tú sí…¿Pese a sus fallos como sigue siendo apto?

-Imagino que será por el mecanismo de preservación de la especie humana. Alguno tendría que ser, ¿no?

-No uses la ironía con quién te la enseñó. Porque no dirás nada que yo no sepa… La especie humana a ti te importa un carajo y los mecanismos de supervivencia, nacistes para romperlos. ¿Porqué ahora sí?

No entiendo, porqué no puede ser.

-Porque no es distinto a lo anterior. Porque ya has vivido esta utopía y sabes que al final simplemente no es. ¿Porqué lo alimentas? ¿Tanto te gusta la sensación de la caída? ¿Dejarte llevar por el propio caos como para repetir el bucle y nunca cerrarlo?

-No sé en que momento, mi vida sentimental pasó a ser de tú protestad. La verdad es que es autónomo y con función de auto-alimentación. No le doy nada, simplemente soy yo y por alguna razón le parece bien. ¿La sensación de la caída?, ¿es enserio esta pregunta? Joder, la sensación de caerse y no saber cuando te vas a dar la hostia contra el suelo es maravillosa. En tú última pregunta discrepo, el caos siempre es creación. La creación nunca se repite, siempre hay algo que la hace diferente así que no, no hay bucle Marshal. No hay trampa, no hay juego. Sólo ganas de dejarse llevar.

-¿Qué pasará cuando dejes de controlar la situación?

-¿Quién rayos te ha dicho que la controle?

-No siempre estaré ahí para ti…

-Será tú decisión y a mí no pondrán saltarme tus consecuencias. Ya sabes eso es lo bueno de no tomar decisiones…

Tras terminar su alegato final, el timbre suena. Tiene visita, el bucanero acababa de llegar a puerto. Le sorprendió la parsimonia de ella, no resultaba emocionada o contenta, simplemente dispuesta a explorar desde su posición de seguridad.

Este hecho tranquilizó a Marshal porque suponía que ella seguía en su más pura esencia, seguía siendo Ella, seguía siendo maquiavélica y por tanto, él era más fuerte que nunca.

 

Imagen de Laura García-Capelo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s