Inmortales

Ella estaba allí, sentada con el brillo apagado en su mirada. Con aquellas fotografías en la mano, de momentos esenciales que habían formado parte de ella… de momentos cuyos actores también principales… ya no estaban.

-Nos enseñan a querer a los demás, a contar con ellos pero nadie nos prepara para cuando se van.

-Nadie sabe enseñar a perder… Le responde Marshal con cautela.

-No se trata de un juego, se trata de personas que lo merecen todo. No somos más que tristes juguetes del destino condenados a su capricho.

– Nacemos y morimos, ley de vida.

-Metete el libro de derecho por donde te quepa… La muerte no es justa. Si lo fuera… ¿qué hacen tantos miserables vivos? ¿Tantos hijos de puta e hijas impugnes? ¿Porqué? ¿Porqué se lleva a los que tienen tanto que dar? ¿A los que verdaderamente merecen la pena?- La voz de la chica se quiebra.

-Nadie dijo que la ley fuera justa…-Respondió Marshal.

-Su recuerdo siempre estará vivo, por eso escribo, escribo por todos los que deberían seguir a mi lado y se fueron. Por los que en mayor o menor medida me arrebataron, esta puta vida sin pedirme permiso. Necesito recordarles para recordarme el monstruo en el que no me quiero convertir…

-No eres un monstruo…

-¿Y qué evita que lo sea Marshall? ¿Qué evita que no haga el mal? ¿El bien? ¿Acaso hace el bien algo por nosotros? Las personas más nobles, las más dignas, las que tienen mejor corazón se les quita la vida… un condenado infarto, fuera. Un cáncer y fuera. Todos fuera, todos.

-No somos inmortales…

-No, somos unos desgraciados y condenados. ¿Sabes? Es gracioso que cuando alguien muere todos recuerden lo bueno pero en vida, no duden en resaltar todo lo malo, en criticarle por su grandeza. Porque a la gente no le gusta que la eclipsen y no, no es justo que personas que merecen la pena tengan que vivir con ese estigma…

-¿Y que merece la pena?

-Seguir fiel a uno mismo, seguir fiel a lo que te enseñaron y no dejarte envenenar. No defraudarles porque sí lo haces… sí les fallas es cuando terminas de matarles.

-Le robas su inmortalidad…

-Sí, dejan de ser inmortales para ser nada y eso, jamás debe de pasar. Jamás se debe fallar a alguien que te ha querido sin esperar nada a cambio. Nunca.

Su mirada se turbia hasta que las lágrimas se suceden, Marshall decide dejarla sóla mientras ella con una mirada metalizada sigue abrazada en el pasado y no puede evitar pensar en el presente, al saber que no queda demasiado para que se haga una grieta más en su corazón… ante otra eminente pérdida.

-Necesito creer que de alguna manera siguen ahí… no pueden tocar nuestro corazón de esa forma para que luego, todo se quede en la nada. Necesito saber que seguís ahí… a los que ya no estáis y a los que pronto no estaréis…

Dice ella, hablando sola.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s